Llegué sin equipo
En primer semestre me inscribí al reto de programación de la universidad. No tenía equipo, apenas llevaba un mes de introducción a la carrera y un curso de Python que había hecho en Udemy. Resolví apenas uno o dos problemas en LeetCode, pero el formato me cautivó: ganar puntos que servían para abrir puertas y avanzar en un laberinto.


